Los inicios de un culto superior
RECUERDEN QUE ESTAR AQUÍ IMPLICA HACERME PREGUNTAS!!!
Antes de presentarles los escritos de hoy....... tengo el placer de contestar la primera pregunta que se me ha hecho desde que me introduje en el ciber espacio:
- Querido Jeque: De verdad eres de Bukina Faso?
La respuesta es: No, estoy de paso por una nación montañosa y estoy al pie de ella, sin embargo considérame ciudadano del mundo. No puedo visitarte en Chile, pues para llegar tendría que pasar necesariamente por Lima, donde tengo algunos asuntos pendientes que me retendrían. Todo radica en que se me acusa de estafa injustamente. Debo decirte, hermana, que yo soy y seré generoso con lo que me es ajeno y protector inflexible de lo propio. Nada de lo que se dice de mí tiene fundamento alguno. Es mi deber contarte que este tipo de infamias jamás detendrá mi camino.
MY WAY
Mi camino comenzó hace un número indeterminado de años. Lo que me llevó a comenzar mi prédica fue encontrar a mi primer discípulo, que era un niño callejero de una capital latinoamericana, a quien bauticé como Poncio, pues su nombre de pila era "Vívlico" y eso era molesto.Sin embargo, para encontrar discípulos , debemos ser mentes inspiradas y superiores... y para lograr eso hay que trazar un camino.
Este se forjó desde que nací cuando mi padre, que a su vez era mi hermano, tuvo un romance intenso con mi madre, que a su vez es mi tía política. Siempre fui muy humilde, aunque eso no quita que mi inteligencia sea 4 veces superior al de humano promedio, según una sencilla pero muy bien realizada prueba diagnóstica que yo mismo diseñé.
El camino se consolidó cuando perdí mi trabajo, y me aquejó una terrible ceborrea que hacía que la ropa se me pegara al cuerpo, lo que me alejo de otros humanos. De todos modos el gatillante de este hermoso recorrido fue la meditación.
Lo primero fue inhibir los deseos que a veces nos llevan por la senda equivocada.
Fue así como logré controlar mi deseo sexual, lo que me permitió ver de mas lejos a mi mujer, a quien contemplé con encanto durante su juventud, pero así como crecía mi intelecto, ella crecía en volumen. Ella siempre me amó y toleraba mi indiferencia iluminada. Se apoderaba de mí físicamente ,a pesar de la tremenda ceborrea. Pero un hecho del destino me causó una tremenda impresión.
Una tarde que trepaba en un árbol de cerezas, caí desde muy alto, quedando bruscamente sentado en una rama. Me desmayé del dolor. Al despertar, en la cabaña de un médico, este me dijo que mis dos testículos se habían desintegrado con el golpe. Sufrí, lloré. Pero el destino nos trae sorpresas, rapidamente perdí el apetito sexual, y lo mejor de todo es que no tuve mas ceborrea. Luego de este hecho, sentí que me había despojado de dos órganos puestos por azar que hacían que mi mente se desviara... Es cierto, quizás el tono de mi voz es excesivamente dulce y mis pectorales han perdido bastante consistencia, pero recordemos que no hay que juzgar libros por su tapa, la cual es la reflexión de hoy.
Fue ahí en mi caminar, cuando me encontré con el niño denominado xxxx que pasó a llamarse Poncio, de quien hablaré en mi próximas columnas.
Para finalizar, les recomiendo un interesante libro que encontré, denominado "Estudios de mestizaje en casos de adulterio tradicional", que con maestría escribió el Dr. en sociología y antropología Johan MacKlein Soto.
Debo aclarar que Johan MacKlein, en realidad se llama Johan Soto Soto, pero gracias a la nueva ley de filiación no fue necesario que su padre (un marino mercante que solía visitar burdeles en puertos donde anclaba) lo reconociera para obtener el apellido. Si bien esto es una infidencia de mi parte, (uds podrán decir eso), Johan no cree lo mismo, pues ahora no le teme a la infamia pública, dado que él, al igual que yo, se ha superado con respecto al humano promedio.
He dicho
Este se forjó desde que nací cuando mi padre, que a su vez era mi hermano, tuvo un romance intenso con mi madre, que a su vez es mi tía política. Siempre fui muy humilde, aunque eso no quita que mi inteligencia sea 4 veces superior al de humano promedio, según una sencilla pero muy bien realizada prueba diagnóstica que yo mismo diseñé.
El camino se consolidó cuando perdí mi trabajo, y me aquejó una terrible ceborrea que hacía que la ropa se me pegara al cuerpo, lo que me alejo de otros humanos. De todos modos el gatillante de este hermoso recorrido fue la meditación.
Lo primero fue inhibir los deseos que a veces nos llevan por la senda equivocada.
Fue así como logré controlar mi deseo sexual, lo que me permitió ver de mas lejos a mi mujer, a quien contemplé con encanto durante su juventud, pero así como crecía mi intelecto, ella crecía en volumen. Ella siempre me amó y toleraba mi indiferencia iluminada. Se apoderaba de mí físicamente ,a pesar de la tremenda ceborrea. Pero un hecho del destino me causó una tremenda impresión.
Una tarde que trepaba en un árbol de cerezas, caí desde muy alto, quedando bruscamente sentado en una rama. Me desmayé del dolor. Al despertar, en la cabaña de un médico, este me dijo que mis dos testículos se habían desintegrado con el golpe. Sufrí, lloré. Pero el destino nos trae sorpresas, rapidamente perdí el apetito sexual, y lo mejor de todo es que no tuve mas ceborrea. Luego de este hecho, sentí que me había despojado de dos órganos puestos por azar que hacían que mi mente se desviara... Es cierto, quizás el tono de mi voz es excesivamente dulce y mis pectorales han perdido bastante consistencia, pero recordemos que no hay que juzgar libros por su tapa, la cual es la reflexión de hoy.
Fue ahí en mi caminar, cuando me encontré con el niño denominado xxxx que pasó a llamarse Poncio, de quien hablaré en mi próximas columnas.
Para finalizar, les recomiendo un interesante libro que encontré, denominado "Estudios de mestizaje en casos de adulterio tradicional", que con maestría escribió el Dr. en sociología y antropología Johan MacKlein Soto.
Debo aclarar que Johan MacKlein, en realidad se llama Johan Soto Soto, pero gracias a la nueva ley de filiación no fue necesario que su padre (un marino mercante que solía visitar burdeles en puertos donde anclaba) lo reconociera para obtener el apellido. Si bien esto es una infidencia de mi parte, (uds podrán decir eso), Johan no cree lo mismo, pues ahora no le teme a la infamia pública, dado que él, al igual que yo, se ha superado con respecto al humano promedio.
He dicho


3 Comments:
¿Te molesta si te digo que me he reído como loca con tu página?
De verdad, perdón por la irreverencia, tal vez te tomes en serio todo eso que te pasa, pero no puedo evitarlo.
Sigue...
Saludines desde Chile.
jajajajajajajaja
démosle puís...
Jeque: ¿Porqué cuando me despierto cada mañana creo ser por un instante una enorme coliflor con bechamel?
Creo que con tu respuesta vendrá mi paz matinal.
Gracias Jeque.
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